¿Cómo ayudar a los niños a canalizar sus emociones?

Ayudar a los niños a expresar sus emociones puede traer grandes beneficios, no sólo a nivel personal sino también a los padres para comprender y entender a sus hijos. Aquí te damos algunos pasos para ayudar a los niños a canalizar sus emociones.

  • Permite que se expresen

El objetivo no es reprimir a nuestros hijos para que no expresen sus emociones. Deja que expulsen desde su interior todo lo que sienten. Observa de qué manera lo hacen y corrige a tiempo si notas que no van por el camino correcto.

Si el único mecanismo que tienen para ello es a través de protestas y llantos descontrolados, sabrás que ya no se debe postergar la enseñanza para ayudar a los niños a canalizar sus emociones.

  • Comprende a tu hijo

Cuando el infante ha manifestado algún sentimiento o emoción, debe haber ocurrido por alguna razón en particular. Los niños muchas veces no saben cómo manifestarse. Por eso, debemos aprender a leer su lenguaje corporal y reconocer rápidamente qué les afecta o agrada; con ello, conseguiremos estar un paso adelante de cualquier situación.

  • Ayúdales a saber qué les pasa

Los niños no nacen con entrenamiento emocional; hay que enseñarles a identificar en primera instancia cuál es el sentimiento que les embarga para luego emprender acciones en su manejo.

Una vez identificada la emoción que están manifestando, les invitamos a poner en práctica algunas acciones que les ayudarán a conservar la calma. Por ejemplo, pedirles que tomen asiento, cuenten hasta diez, hagan respiraciones profundas, entre otras.

  • Induce el autocontrol y la autonomía

Una vez en calma, debemos hablar pausadamente con ellos y en todo momento preguntarles qué piensan y cómo creen que pueden solucionar la situación. Dependiendo de sus respuestas, debemos orientar su accionar e invitarlos a resolver por sí solos y en calma lo que les aqueja. El autocontrol de las emociones también les ayudará en la construcción de su autonomía.

La formación del área afectiva ayuda a los niños a disfrutar en plenitud todos los acontecimientos a lo largo de su vida, así como también a no justificarse ante situaciones que les produzcan sensaciones negativas. La auto justificación es el proceso por el cual tratamos de culpar a los demás de algo que solo sentimos nosotros. Sin ella, el individuo está libre de prejuicios y logra vivir mucho más feliz.

¡Tus hijos necesitan tu comprensión y cariño para canalizar sus emociones!